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Línea temporal: Khaos [Completa]

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Línea temporal: Khaos [Completa]

Mensaje por Bea el Mar Ene 05, 2016 2:03 am


Khaos.


El hombre camina, de un lado a otro, se queja, cae y llora. Se levanta para volver a andar, sin camino definido, sin saber por donde va. Las verdades revelándose en su cabeza, nuevos hilos naciendo de otros ya conocidos. Los viajes en el tiempo, las líneas temporales mezclándose, uniéndose, luchando por una misma causa. Sobrevivir. Y eso, eso Zagreus lo sabe, lo ha visto. Ha conocido la destrucción de los futuros, el dolor de los supervivientes por sus caídos.

Y solo se encuentra con destrucción, la más barbárica y despreciable destrucción.
Caos y tiranía.
Sin importar el bando vencedor, en ambos futuros que se le presentan, solo existe la guerra.

Y no puede quedarse con eso en su interior, no puede solo llorar por las muertes venideras ni por la inocencia perdida. No, debe hacer algo, debe avisarles del peligro que se les presenta. Por eso se planta en plena pradera, entre todos aquellos que se le alejan, que no le creen y lo desprecian. Ahí, en pleno día, comienza a contar. Aquel desafortunado futuro, aquella existencia que nadie ―nunca― debería vivir.



"Caos, caos, caos. Oh, Caos. ¿Qué es lo que ha ocurrido? ¿Cómo es posible que hayas vencido? Tu, Caos, siempre tan destructivo y malintencionado, tan tramposo y corrupto. No me explico tu poder abismante, la desolación que has causado ni la dictadura que has creado. La humanidad subyugada por aquel al que has colocado al poder, por su gente que disfruta con el dolor ajeno, por los traidores que han vendido a sus compañeros. ¿Acaso esto es tu tan preciada venganza? Sí, claro que lo es, no puede haber otra explicación a las vidas que has dejado en el camino. A ese mar de sangre que has derramado en tu camino a la victoria.

No. No te escucho, voz, no quiero oír cómo es que esto ocurrió.

No puedo con la verdad que se me presenta, ni con el dolor de aquellos que han visto caer a sus seres queridos. No, voz, calla. ¡Calla ya! No quiero saber la verdad, no puedo aceptarla con tanta facilidad. Porque saber que es culpa de la propia Guardia ya es más que suficiente. Un tabú, eso es, nadie habla del error que cometió el líder Guardián y que desató la ira del Caótico. Nadie habla de las debilidades que existieron, ni de los enfrentamientos que tuvieron. No, porque aquello es recordar un pasado donde aún había esperanza, donde alguien podía creer que todo iría para mejor.

Ya no hay fe en nada, ni en nadie. Porque cada enfrentamiento costaba cientos de vidas, de guerreros e inocentes, porque la guerra estaba desatada y nadie podía detenerla. Eran tres bandos, cada uno luchando por su propio bienestar. Los primeros en caer fueron las Sombras en un complot no organizado por el equilibrio. Pocos sobrevivieron, los líderes perecieron y el Creador cayó en el olvido como siempre ha hecho. No hubo oportunidad para los pocos sombras que fueron capturados, no tuvieron derecho a elección. Si se habían rendido antes de que la batalla final acabara, quizá podían tener un poco de piedad.

Pero si no, si lucharon hasta que no pudieron más, fueron ejecutados sin piedad bajo la orden de Adolf Bothe.

Decir que la media docena que quedó fue denigrada a algo peor que un carrizo es nada a lo que en realidad les ocurrió. No vivieron más de un año, algunos simplemente horas. Todos los cadáveres se pudrieron bajo el desafiante sol del verano australiano. Y ahí la Orden comenzó a resurgir. Enfermedades, muertes por montones, ciudades controladas por caóticos sin escrúpulos. El poder aumentaba y aumentaba. Y tu, Caos, bendito y desgraciado Caos, solo esperaste el momento de que todo finalizara como querías. Como siempre esperaste.

Está bien, voz, está bien. No quiero saber más. No te escucho, voz, no te escucho. Porque la caída de la Guardia es lo que sigue y aquello significa el fin de un ciclo.

La guerra no tenía comparación, aquella en donde los inmortales lucharon no fue tan sangrienta como aquella. Un día, muchos de los guardianes ocultos  salieron a enfrentarse una vez más. Una nueva batalla donde muchos caían y pocos volvían. Nadie imaginó que entre ellos estaría Gustave Bothe. Lo conseguiste, Caos, lograste lo imposible. Desestabilizaste un equilibrio, lo colocaste a tu favor y hundiste a un bando en la más completa desesperación. Sin un líder al cual seguir, sin un brazalete que nombrara un sucesor, ya solo quedaba la destrucción.

Algunos se rindieron y se alejaron de Angel Falls tratando de esconderse, otros lucharon para conseguir recuperarse. ¿Qué me dices, voz? ¿Qué mentira descabellada es esa? ¿¡Cómo es posible aquello!? No, voz, calla ya. Silencio, no puedo saber más. Duele ver cómo la luz que iluminaba la Ciudadela caía, duele sentir el llanto de los seres de luz que ahí habitaban. La Ciudadela, esplendorosa y majestuosa, por fin caía en manos de la Orden, esa noche en donde tu, Caos, atacaste sin compasión.

Y la caza dio comienzo en el mismo instante que Adolf Bothe se sentó en el trono que lo llevaría al reinado.

Guardianes ocultos, transformándose en rebelión. Algunos pocos neutrales que se les unían con la simple intención de querer un mundo mejor. Pero nada, sin un equilibrio, el control del mundo cayó en manos del líder de aquel bando único que nació. Los comandantes del Caos se alzaron en diferentes puntos del mundo, algunos gobernantes de regiones, otros de ciudades importantes. No había necesidad de esconderse ya. ¡¡Un mundo creado por y para ellos, voz!! ¡¡Una existencia desolada para el resto, Caos!!

No, voz, ya no hay esperanza, ¿por qué sigues hablando? No, no, no quiero saber más.

¿Qué? ¿Cómo fue? Dime, dime cómo fue. Una muchacha, la hija del Guardián, en ella cayó esa responsabilidad. Años de esfuerzos llevaron a poner sobre sus hombros la capacidad de detener esa locura. Un viaje en el que la siguieron, un enemigo que se le enfrentará sin dudar. La esperanza renaciendo aunque apenas el portal se cerró detrás de los viajeros, el mundo pareció empeorar.

Los enfrentamientos aumentaron, los rebeldes seguían cayendo. Caos, Caos, Caos. Nada más que tu, Caos. La Orden manteniendo el control, una nueva caza mucho más efectiva que la primera. Los guardianes cayendo uno tras otro, siendo expuestos a vista y paciencia de todos los que aún podían tener ganas de luchar contra el régimen. Las fuerzas menguando, la fe disminuyendo, el escape de algunos pocos que no lograron salir ni siquiera del país.

El fin... el fin estaba cerca, se sentía en el aire, se respiraba con pesadez.

La rebelión cayó cinco años después. ¿Para esto me contabas del viaje? ¿Para esto me decías, voz, que siguiera contando? El Caos se ríe en mi cara, el mundo se derrumba. Y lloro, voz, lloro, porque ya no hay enemigo contra el que ellos deban luchar.

¡¡Espera!! ¿Es acaso el Creador al que veo sentado en esa plazoleta? ¿Qué ocurre, voz? ¡¡Un ataque!! ¡¡El ataque!! Han pasado años desde que había reinado la paz y ahora está ahí, él enfrentando a su padre, luchando, acabando. Es el fin del líder... ha caído, pero ¿cómo? ¿Cómo es posible? ¡¡No!! Son los cambios, los primeros cambios. Es la presencia de ella en el pasado, es la mirada de adoración de sus padres afectando. Es el encuentro con aquella otra línea. Aún no se acaba pero Adolf Bothe ha caído y se ha llevado con él a su hijo.

Ahora Ritter Bothe el que gobierna. Ahora es él quien tiene la oportunidad. Pero no se queda por mucho, desesperado y dolido por la muerte de su progenitor ha decido abrir el laberinto y enfrentarse a su propio pasado para llegar a estos años. Oh, voz, no puedo creerlo. El nuevo líder del Caos ha llegado a nuestra era. ¿Qué es lo que realmente busca? ¿Se habrá arrepentido, buscará acabar el mismo con lo aquí ocurrido? No, voz, no,  no quiero saber aquello, quiero ver ese futuro desolado. Tenemos que saber qué es lo que ocurre, voz.

Los cambios siguen afectando, el presente influyendo en el futuro. El Caos enfrentándose con un nuevo enemigo que ha aparecido de la nada, un ejército contra el que tendrán que luchar. Caos, Caos, Caos. ¿Será este tu fin acaso? Porque los muertos son de ambos lados. Enemigos enfrentándose, caóticos cambiando de bando. Son los efectos del trabajo de ella, de la guardiana viajera. Que no permiten que ese futuro mantenga. Caos, Caos, Caos. No desesperes, es el equilibrio imponiéndose.

Es la corrupción desapareciendo, es la confusión en los rostros ajenos. ¡Es el fin de esa pesadilla, voz! Son armas cayendo, ¿las ves? Ya nada parece tener sentido. Es el pasado reinando, es la esperanza renaciendo.

¡¡Se ha acabado!! ¡¡La guerra se ha acabado!!
¡¡El mundo se ha impuesto a un dictadura sangrienta!!
El sueño maldito de Adolf Bothe se ha desvanecido en la nada."

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